En el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) se realizó la ceremonia de entrega del Premio CES 2025, que distinguió a los proyectos mejor evaluados en el sistema Certificación Edificio Sustentable (CES) durante el último año. La instancia premió a instituciones públicas y privadas que lideran la transición hacia una construcción más responsable, eficiente y saludable en todo Chile.
En esta séptima edición, los proyectos provienen de distintas zonas del país, desde Diego de Almagro (Atacama), Temuco (La Araucanía) y Santiago (Región Metropolitana), hasta Timaukel (Magallanes) y la Base Aérea Presidente Frei en la Antártica, evidenciando que la sustentabilidad no es exclusiva de una región, sino un objetivo alcanzable a lo largo del territorio.
En esta ocasión, la Dirección de Arquitectura obtuvo dos reconocimientos en la categoría de edificios pre-certificados, es decir, cuyos diseños cuentan con las más altas puntuaciones. El primer lugar fue para el edificio consistorial de Timaukel, de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, con 87,5 puntos.
Al respecto, el director regional de Arquitectura, Jorge Cortés, explicó que este nuevo edificio se ubicará a casi 3 mil kilómetros de Santiago, considerando el cruce del estrecho de Magallanes hasta Tierra del Fuego. “Es un sector que tiene una política de Estado de repoblamiento donde se quiere contribuir a la soberanía y el desarrollo turístico, de llegar al sector más austral de Chile con todo un trabajo conjunto de infraestructura que desarrolla el MOP, a través de la Dirección de Vialidad también, así que es un desafío fuerte. Este es un proyecto ancla para el desarrollo de este sector y por lo tanto, esto va de la mano y es un inicio a todo un desarrollo de infraestructura turística”, destacó.
El segundo lugar fue para el anteproyecto del Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh Martin, de la Dirección de Aeropuertos MOP, que estará ubicado en la zona Antártica. Finalmente, el tercer lugar de pre-certificación fue para la Escuela de Molco Alto, en la Región de la Araucanía, diseño para la reposición del establecimiento que obtuvo 75,5 puntos.
Junto con agradecer este premio, el director regional de Arquitectura, Manuel Bravo, manifestó que “a todos los funcionarios de la Dirección en la Araucanía nos llena de orgullo este reconocimiento, pues creemos que es el reflejo de diseñar espacios para la educación básica con un alto estándar. Tenemos que pensar en cómo van a mejorar la calidad de vida de los niños y niñas que hoy se encuentran en condiciones muy precarias en esa escuela y que, el día de mañana, cuando ya esté ejecutada la obra, podrán cambiar positivamente su vida, que es lo que nos motiva a todos”.
Desde el sector público, el director general de Obras Públicas, Boris Olguín, expresó: “Una vez más como Ministerio de Obras Públicas nos hacemos presente en esta instancia, donde se premia a los consultores, a los desarrolladores, a los servicios públicos, a los profesionales que están detrás de esto; a toda una estructura, una orgánica que se ha preocupado efectivamente de relevar el tema de la sostenibilidad”.
Actualmente son cerca de 650 edificios de uso público están en proceso de certificación en todo el país, lo cual ha sido posible gracias a un trabajo conjunto del sector público y privado.
En representación de la Cámara Chilena de la Construcción, el vicepresidente Claudio Cerda destacó que estos premios se han consolidado “como un referente nacional para destacar los proyectos que están marcando la diferencia en materia de sostenibilidad en la construcción”, agregando que “hemos sido testigos de una evolución real: hoy existe mayor conciencia, mejores prácticas y un compromiso creciente con la eficiencia energética, el confort ambiental y la reducción del impacto en nuestros territorios (…) Eso significa mejores espacios para las personas, ahorro energético para los mandantes, y un impacto ambiental más controlado y medible”.
Por su parte, el presidente de CES finalizó la ceremonia con un llamado al mundo privado: “Nuestro desafío aún no está completo. Hasta ahora, CES ha sido adoptado principalmente en el mundo público. Sin embargo, es fundamental que el mundo privado también se sume y en ello todos ustedes, socios de la Cámara, tienen mucho que colaborar. El sector privado tiene el talento, los recursos y la capacidad de innovación necesarios para acelerar esta transformación. Y la certificación CES está preparada para acompañar ese camino, con una metodología sólida, transparente y adaptada a la realidad nacional”.
Asimismo, Fernández hizo hincapié en que “la sustentabilidad no es una opción, es una responsabilidad compartida. Sigamos construyendo con propósito, con datos, con evaluación técnica y con visión de futuro”, y recordó los impactos tangibles reportados por CES desde 2014 y hasta 2024:
- Reducción anual de 51 millones de kWh, equivalente al consumo de 17.000 viviendas.
- Disminución de 25.900 toneladas de CO₂, equivalente a sacar 11.000 autos de circulación por un año.
- Ahorro estimado de $1.800 millones al año en costo social por reducción de emisiones.
Sobre los proyectos ganadores en la categoría de certificados, este año los tres mayores puntajes certificados fueron para: las oficinas Administrativas de la Planta Fotovoltaica Diego de Almagro Sur (Colbún); la sala cuna y jardín infantil Pinocho, Junji, en Temuco, y el edificio Aulas Pataguas, Torre B, Campus San Joaquín de la PUC.



